Educación y formación igual a competitividad y crecimiento

Educación y  formación
son factores clave de crecimiento, competitividad y cohesión
social en una sociedad del conocimiento como la que plantea la estrategia Europa
2020. 
 La calidad, la innovación, la lucha contra el abandono escolar, la
promoción de la enseñanza a lo largo de la vida, etc. … son diversos aspectos sobre
los que la Comisión está enfocando objetivos y estrategias en el ámbito de la
educación y formación.

Enfocado a  centros
de enseñanza, de educación y formación profesionales y de aprendizaje de
adultos. En sus conclusiones el Consejo señala que “el liderazgo educativo exige una serie de
competencias altamente desarrolladas, respaldadas por valores fundamentales.
Requiere un compromiso profesional, la capacidad de motivar e inspirar, así
como capacidades de buena gestión, pedagógicas.”
Por ello, reclama a los Estados
miembros, la mejora de la autonomía efectiva y responsable de los centros
educativos y de sus directivos, promoviendo 
planteamientos innovadores y dotando de mayor atractivo el liderazgo
educativo.

El
Consejo considera que “la implicación
activa de personal, investigadores y estudiantes internacionales en los centros
de enseñanza superior europeos, el apoyo financiero y organizativo a la
movilidad internacional tanto de los estudiantes como del personal y los
crecientes esfuerzos por internacionalizar los programas de estudio pueden
ayudar a que los estudiantes adquieran competencias que se ajusten al mercado
laboral mundial.”
Algunos programas europeos apoyan esta
internacionalización de la educación superior así como las nuevas estrategias
de fomento de recursos educativos abiertos. El Consejo pide a los Estados
miembros que cooperen  con los centros de
educación superior para conseguir estos objetivos. Muy interesante el informe de Eurydice
sobre aprendizaje en el extranjero.

La
Comisión insiste en que son necesarias nuevas reformas para garantizar una
«cultura de la calidad» que haga que la enseñanza sea más acorde con las
realidades del mercado laboral y las necesidades sociales. Objetivos de
calidad, transparencia, establecimiento y reconocimiento de cualificaciones,
competencias y capacidades… son retos fundamentales en una UE en la que el
número de estudiantes ha crecido más de un 25% desde el año 2000 alcanzando los
20 millones de estudiantes.

Pero
hay otras cifras muy preocupantes: en 2012, 7,5 millones de jóvenes de edad
comprendida entre los 15 y los 24 años, así como otros 6,5 millones de jóvenes
entre 25 y 29 años no trabajaban ni seguían estudios ni formación en Europa.  Según estimaciones de la UE, esto supuso en
el año 2011, una pérdida 153 000 millones de euros (es decir el 1.2 % del PIB
europeo).

Por
ello, el Consejo pide a la Comisión y a los Estados miembros que: “Establezcan,
apliquen y en su caso desarrollen estrategias o programas nacionales,
regionales o locales como los planes de aplicación de la Garantía Juvenil, a
fin de mejorar la inclusión social de los jóvenes” en esta situación. El acceso
a la educación, el freno al abandono escolar, el apoyo a las organizaciones
juveniles, la creación de planes de integración local para los jóvenes y la
puesta en práctica del programa Erasmus+ son algunas de las estrategias
propuestas por el Consejo.